Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Morgana, la hermana del rey Arturo, sabÃa de encantamientos y de sortilegios más que ninguna mujer; por el gran empeño que puso en ello, dejó de frecuentar a las gentes, y vivÃa dÃa y noche en grandes bosques solitarios, de forma que muchas gentes, de las que abundaban en aquel tiempo por toda la región, decÃan que ella no era mujer, sino que la llamaban Morgana la Diosa. En la época en que empezaron las aventuras, ella amaba mucho a un caballero: habÃa puesto todo su corazón en él, pues lo querÃa por encima de todos los hombres y ella pensaba que le correspondÃa amándola por encima de todas las mujeres. Pero el caballero estaba enamorado de una doncella a la que querÃa más que a Morgana; era una joven de gran belleza y no encontraba lugar ni momento para hablarle tan frecuentemente como desearÃa, pues aquélla a la que él más temÃa, y a la que no amaba, lo mantenÃa vigilado tan de cerca que apenas se podÃa separar de ella. Un dÃa ocurrió que el caballero y la doncella a la que amaba se juntaron en este valle, que era uno de los lugares más agradables del mundo. Mientras estaban aquÃ, se lo dijeron a Morgana, que estaba en guardia: ella misma los sorprendió en pleno hecho y sintió gran pesar, tanto que poco faltó para que perdiera el juicio. Extendió entonces por todo el valle sus encantamientos, de tal forma que nunca pudiera entrar en él ningún caballero y luego salir, si le habÃa faltado a su amiga en cualquier cosa, incluso en voluntad; todos los que hubieran faltado en algo se quedarÃan hasta la hora en que entrara un caballero que nunca hubiera cometido ninguna deslealtad hacia su amiga ni de pensamiento, ni de intención; y aún hizo más del caballero que era su amigo, pues lo destinó para que no pudiera salir nunca del valle, ni siquiera después de que entraran otros. Con la doncella hizo una gran crueldad, pues la encerró en una cárcel tan mala que le parecÃa, tanto de noche como de dÃa, que estuviera metida en hielo de los pies hasta la cintura, mientras que en la parte de arriba le parecÃa estar en fuego ardiente. Tal era la fuerza de los encantamientos del valle: nunca entró ningún caballero enamorado o que hubiera amado que no se quedara en él, y esta prisión duró diecisiete años. Pero cuando entraba algún caballero que no amara con amor, ni hubiera amado, podÃa salir del valle sin ningún daño; y todos los encantamientos del lugar, tanto relativos a la doncella como a las otras cosas, terminarÃan en el momento en que llegara un caballero que no hubiera faltado nunca hacia su amiga, tal como habéis oÃdo. Morgana no pensaba que pudiera existir ningún caballero que no hubiera faltado a Amor; por eso estableció asà el encantamiento, pues querÃa tener a su amigo prisionero para siempre jamás. Esta mala costumbre habÃa alcanzado fama por muchas tierras, hasta el punto de que el valle era tan temido que nadie, por muy buen caballero que fuera, se atrevÃa a poner el pie en él, antes bien, unos y otros lo esquivaban.