Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Por qué no me habéis apresado por las armas? TendrÃais menos afrenta ya que sois tantos y todos armados.
—Sabed que no querÃamos ser heridos, ni morir; rendÃos si queréis salir alguna vez de la prisión.
Lanzarote se da cuenta de que tiene que hacerlo, le entrega la espada y se quita el yelmo dentro del foso; luego, lo sacan. Al salir pregunta:
—¿Dónde está Meleagant, el traidor que me ha hecho apresar?
Le contestan que no ha sido él quien ha ordenado que lo hagan; pero sà que fue y estaba en aquella misma casa, aunque no querÃa mostrarse. Cuando Lanzarote estuvo desarmado, lo metieron en prisión en una torrecilla muy fuerte.
Pero la historia deja ahora de hablar de él y vuelve a los que con él habÃan emprendido la búsqueda de mi señor Galván.