Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Dejan correr los caballos y se golpean con las lanzas, dándose tales golpes que los escudos quedan atravesados, pero no se alcanzan las mallas de las cotas, y las lanzas se quiebran. El caballero ha sido alcanzado de tal forma que vuela al suelo por encima de la grupa del caballo, mientras que Boores permanece en los arzones; luego, desmonta y se dirige hacia donde estaba el caballero, que ya se habÃa vuelto a levantar; recomienzan el enfrentamiento fuerte y duro, se atacan con las espadas por todas partes, hasta que están bastante cansados; el caballero se encuentra en tal situación, por la sangre que ha perdido, que poco falta para que el corazón le falle; cae al suelo como muerto y la espada se le va de las manos. Boores le salta encima, le arranca el yelmo y dice que lo matará si no se da por vencido. Él le contesta que no se dará por vencido en ningún dÃa de su vida y Boores le dice que entonces lo matará.
—A fe mÃa, lo podéis hacer, pero no os llevaréis nada mÃo.
Boores levanta el puño de la espada y le da con él tal golpe en la cabeza que le hace brotar sangre; luego, le dice que se dé por vencido o que lo matará; le baja la ventana hasta que la cabeza le queda completamente desnuda, luego alza la espada para cortársela. Al verse tan cerca de la muerte, le pide piedad, que no lo mate, pues se da por vencido.