Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por mi fe —exclamó la joven—, eso me agrada mucho. Aquà hay otro caballero de la casa del rey Arturo.
—¿Es verdad? Traedlo, lo veremos.
La doncella ordena que lo traigan y cuando Héctor lo ve, reconoce a Dodinel el Salvaje; se pone en pie y corre a él con los brazos tendidos, mostrándose gran alegrÃa los dos. Héctor le pregunta qué aventura lo llevó al castillo y él le contesta cómo una doncella lo habÃa llevado hasta el tablón en el que estuvo a punto de ahogarse; cuando llegó a la orilla, lo apresó un caballero que hizo que lo metieran en prisión. Ve entonces a la doncella delante de él, la reconoce y le pregunta por qué le habÃa hecho ir por ese lado.
—Por mi fe, os lo voy a decir. Mi amigo, que ahora está muerto, os odiaba más que a nadie por una herida que le hicisteis en tiempos, durante un torneo; me dijo que nunca permanecerÃa a su lado sin que me matara si no conseguÃa llevaros ante él. Me hizo ir a la corte del rey Arturo a buscaros y me habÃa ordenado que no regresara sin vos. Por eso lo hice, y pasasteis el rÃo. Cuando supo que erais vos, se hizo armar y os atacó tan pronto como pudo, haciéndoos apresar tal como visteis y diciendo que nunca saldrÃais de la prisión. Pero habéis tenido la suerte de que este caballero os ha vengado de él, porque le ha cortado la cabeza. Ya os he dicho lo que me habéis preguntado.