Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Y lo siento más por otro que por mÃ, pues mi muerte hará que el mundo pierda al mejor caballero que ahora vive y al que yo hubiera dejado sano y fuerte si hubiera vivido mucho tiempo.
—Doncella, ¿cómo os ha sobrevenido este mal?
—Señor, no os lo dirÃa ni a vos ni a otro, pero decidle a vuestro señor que se está dando la muerte y otro lo hace también por su belleza, pues en mala hora fue tan hermoso.
Entonces empieza a lamentarse y a decir lo más bajo que puede:
—¡Ay, desgraciada de mÃ, en mala hora vi su belleza, que tanto deseaba!
Lionel oyó bien estas palabras y se dio cuenta de lo que querÃa decir, pero no aparentó haberla oÃdo; le contesta que se lo dirá según le ha pedido; iba a marcharse, cuando la doncella lo llama y le pide:
—Buen señor, decidle a vuestro señor que morirá en ocho dÃas si no se cuida y cometerá un gran pecado si muere por dejadez.
Lionel regresa junto a Lanzarote y se sienta ante él, preguntándole cómo se encuentra.
—Por mi fe, estoy muy enfermo y me parece que no hago más que empeorar; me habÃa mejorado un poco cuando la doncella que se ocupaba de mà tuvo que acostarse, porque se encontraba enferma.