Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Si mi señor Galván alaba al caballero, las damas y las doncellas lo hacen todavÃa más, pues afirman que nadie hizo tales maravillas, ya que habÃan visto que los caballeros caÃan por donde él pasaba como si lo hicieran a propósito.
Y no parecÃa —continúan diciendo— que fuera más que encantamiento, pues nadie lo esperaba, como si se tratara de la muerte.
—Por Dios —dice mi señor Galván—, no hay cosa que me gustara tanto, por más honra que me diera, que ver al Caballero Rojo y a Lanzarote en el mismo combate.
Hablaron durante mucho tiempo unos y otros y alabaron al caballero. El rey dijo que el rey Bandemagus era hombre de gran valÃa ya que tenÃa en su mesnada a tal caballero.
—Por mi cabeza —añade—, si no hubiera sido herido como fue, los compañeros de la Mesa Redonda habrÃan tenido que abandonar el campo a la fuerza; hubo un momento en el que tuve bastante miedo, pues vi que todos huÃan delante de él como la liebre delante de los perros; por su gran valor no estaré a gusto hasta que lo conozca.