Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Éste, pensando que es la mensajera de la reina, le contesta:
—Señora, voy…
Salta en calzas y camisa y la dama lo toma por la mano y se lo lleva a la cama de la doncella, acostándolo a su lado. Disfruta como hacÃa con su señora la reina cuando dormÃa con ella, pues ciertamente pensaba que era su dama. Con tal alegrÃa y deleite se quedaron dormidos los dos, él a un lado y ella al otro; los dos se tienen por dichosos; él, porque piensa estar con su dama, y ella, porque está con la cosa del mundo que más le agradaba. Mientras tanto, la reina está en su cama esperando que llegue Lanzarote; después de haberlo esperado durante un buen rato, al ver que tarda tanto, se pregunta sorprendida qué puede ser, pues nunca le ordenó nada que no lo hiciera de inmediato. Llama a su prima, la que habÃa estado prisionera en Gaunes tanto tiempo, y en la que confiaba tanto que le habÃa contado su relación con Lanzarote, y le pide que vaya a su cama y lo traiga; le contesta que lo hará con mucho gusto.