Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al marcharse de la casa del vasallo que le había dado alojamiento la noche que dejó a mi señor Galván y a sus compañeros en la ermita del bosque, cabalgó hasta el monasterio en el que se habían quedado sus escuderos. Sólo estuvo allí una noche, y ya habían oído hablar del caballero que había conquistado la Dolorosa Guardia, aunque nadie sabía quién era.
Al amanecer se marchó de allí y cabalgó hasta la hora de tercia, en que se encontró a una doncella que montaba un palafrén completamente empapado de sudor. El caballero iba con la ventana bajada, sin guantes y con las mangas abiertas; sus escuderos le llevaban la lanza, el yelmo y el escudo cubierto con una tela. Saluda a la doncella y ella a él.
—Doncella —le dice—, ¿por qué vais tan presurosa?
—Señor, llevo noticias que deben placer a todos los caballeros que quieran obtener méritos y fama.
—¿Cuáles son?
—Mi señora la reina hace saber a todos los caballeros que tres días después de la fiesta de la Virgen de septiembre tendrá lugar la gran asamblea del rey Arturo y del rey de Más Allá de las Marcas de Galone; el lugar será la tierra que hay entre sus dos reinos, limitada por el Godorsone y el Maine.
—¿Qué reina lo hace saber?