Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Si no puedo conseguir otra cosa, haced que vuelvan mis escuderos y la doncella.
Le contesta que no lo hará. El caballero, en vista de que no logra nada, se vuelve. En la ventana de la fortaleza habÃa una dama, que llamó al criado que llevaba el escudo del caballero; la dama le sale al encuentro y le dice al portero:
—Ve rápidamente tras el caballero, pues es el mejor del mundo.
Salta sobre un caballo fuerte y rápido, atraviesa el rÃo y regresa acompañado por el caballero; la dama le sale al encuentro y le dice antes de que llegue a la fortaleza:
—Señor caballero, por lo que más queráis, aceptad el alojamiento aquà esta noche, a menos que tengáis algo que hacer para lo que pueda ser deshonroso que os alberguéis temprano.
—Señora, me lo pedÃs de tal forma que no me queda más remedio que hacerlo.
Entra en la fortaleza y ella lo lleva a unas habitaciones hermosÃsimas que hay en la parte de arriba. Le quitan las armas y se queda completamente desnudo: era bello y agradable de ver, y la dama lo contempla a gusto. Les preparan comida y a la hora de sentarse a la mesa, llegó un caballero armado, que era el señor del lugar. La dama se levanta y le dice:
—Señor, tenéis un huésped.