Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Amaba a los pobres, si eran buenos caballeros, pero no querÃa que fueran buenos caballeros los ricos; odiaba a cuantos tenÃan más poder que él, pero amaba a los que estaban por debajo, pues esto le permitÃa ser generoso. Iba a la iglesia de grado, pero no favorecÃa a los pobres. Se levantaba temprano y comÃa, pero ni jugaba al ajedrez, ni a las tablas ni a ningún otro juego, a no ser los de poca importancia. Le gustaba ir al bosque durante dos o tres dÃas cuando estaba de viaje, pero no lo tenÃa por costumbre. No cumplÃa con gusto sus deberes y sus promesas, sino que frecuentemente intentaba engañar. Sólo amó con auténtico amor una vez, y cuando le preguntaban por qué lo dejó, decÃa que porque deseaba vivir mucho tiempo.
—¿Cómo, señor? ¿Entonces —le decÃan sus hombres— no puede vivir mucho tiempo el enamorado?
—No, en absoluto.
—¿Por qué, señor?