Historia de Merlin
Historia de Merlin —Os entregaréis a todos los hombres y abandonaréis toda tristeza; diréis que no podéis seguir con vuestra hermana, y asà podréis hacer vuestra voluntad con respecto a vuestro hermoso cuerpo; la justicia no se atreverá a acusaros de nada y quedaréis fuera de cualquier peligro. Después de haber vivido durante algún tiempo en tal vida, habrá algún hombre de gran valÃa que se pondrÃa muy contento si pudiera teneros, por vuestras muchas riquezas. De este modo disfrutaréis del gozo de este mundo.
La joven acepta todo lo que la mujer le dice, y afirma que lo hará asÃ. Y asà lo hizo, pues dejó a su hermana y entregó su cuerpo a todos los hombres, por el consejo de la mujer, con gran alegrÃa del diablo. Cuando su hermana se enteró de la conducta que llevaba, fue a ver al santo hombre que le mostraba el recto camino; estaba muy triste y sentÃa gran pesar por haber perdido de aquel modo a su hermana. Cuando el confesor vio el gran duelo que hacÃa, sintió una honda compasión, y le dijo:
—SantÃguate y encomiéndate a Dios, pues te encuentro muy atemorizada.
—Tengo motivos, porque he perdido a mi hermana.
A continuación le cuenta lo que sabÃa del asunto, y le dijo que se habÃa entregado a todos los hombres. Cuando el santo hombre lo oyó, se quedó espantado, y le dijo a la joven: