Historia de Merlin
Historia de Merlin CUENTA ahora la historia que los muchachos estaban muy alegres y contentos con la llegada de los hijos del rey Urián y que era mucha la alegría y la fiesta que tuvieron hasta que fueron a acostarse y a descansar.
El día siguiente por la mañana, Galván envió un espía para saber qué hacían los sajones a los que habían dejado en el puente de Diana. Al llegar allí, se encontró con que se habían ido la noche anterior.
Regresa y le cuenta a Galván lo que había visto; éste sintió mucho que se hubieran escapado, pero ya que no puede hacer otra cosa, lo deja estar así. De este modo se quedan esperando y descansando hasta que les lleguen noticias de alguna parte.
Un día, antes de cenar, los muchachos estaban en las balconadas que daban al río. Galván se dirigió a Yvaín el Grande y le dijo:
—Buen primo, ¿cómo supisteis que estábamos aquí todos juntos y cómo me enviasteis cartas?
—¿Qué cartas? Nunca os envié una carta en toda mi vida, y no sabía nada de vosotros hasta que Dios Nuestro Señor os envió en el momento en que me encontrasteis, pues habríamos muerto o sido hechos prisioneros todos y retenidos si no hubierais llegado.
—¿Cómo? Buen primo, ¿de verdad decís que no me habéis enviado cartas nunca?
