La Biblia
La Biblia 9 Y lo que fuere necesario, becerros, carneros y corderos para holocaustos al Dios del cielo, trigo, sal, vino y aceite, conforme a lo que dijeren los sacerdotes que están en Jerusalén, les sea dado dÃa por dÃa sin obstáculo alguno,
10 para que ofrezcan sacrificios agradables al Dios del cielo, y oren por la vida del rey y por sus hijos.
11 También por mà es dada orden, que cualquiera que altere este decreto, se le arranque un madero de su casa, y alzado, sea colgado en él, y su casa sea hecha muladar por esto.
12 Y el Dios que hizo habitar allà su nombre, destruya a todo rey y pueblo que pusiere su mano para cambiar o destruir esa casa de Dios, la cual está en Jerusalén. Yo DarÃo he dado el decreto; sea cumplido prontamente.
13 Entonces Tatnai gobernador del otro lado del rÃo, y Setar-boznai y sus compañeros, hicieron puntualmente según el rey DarÃo habÃa ordenado.
14 Y los ancianos de los judÃos edificaban y prosperaban, conforme a la profecÃa del profeta Hageo y de ZacarÃas hijo de Iddo. Edificaron, pues, y terminaron, por orden del Dios de Israel, y por mandato de Ciro, de DarÃo, y de Artajerjes rey de Persia.
15 Esta casa fue terminada el tercer dÃa del mes de Adar, que era el sexto año del reinado del rey DarÃo.