La Biblia
La Biblia 15 Aunque fuese yo justo, no respondería; Antes habría de rogar a mi juez.
16 Si yo le invocara, y él me respondiese, Aún no creeré que haya escuchado mi voz.
17 Porque me ha quebrantado con tempestad, Y ha aumentado mis heridas sin causa.
18 No me ha concedido que tome aliento, Sino que me ha llenado de amarguras.
19 Si habláremos de su potencia, por cierto es fuerte; Si de juicio, ¿quién me emplazará?
20 Si yo me justificare, me condenaría mi boca; Si me dijere perfecto, esto me haría inicuo.
21 Si fuese íntegro, no haría caso de mí mismo; Despreciaría mi vida.
22 Una cosa resta que yo diga: Al perfecto y al impío él los consume.
23 Si azote mata de repente, Se ríe del sufrimiento de los inocentes.
24 La tierra es entregada en manos de los impíos, Y él cubre el rostro de sus jueces. Si no es él, ¿quién es? ¿Dónde está?
25 Mis días han sido más ligeros que un correo; Huyeron, y no vieron el bien.
26 Pasaron cual naves veloces; Como el águila que se arroja sobre la presa.
27 Si yo dijere: Olvidaré mi queja, Dejaré mi triste semblante, y me esforzaré,