La Biblia
La Biblia 23 Porque yo sé que me conduces a la muerte, Y a la casa determinada a todo viviente.
24 Mas él no extenderá la mano contra el sepulcro; ¿Clamarán los sepultados cuando él los quebrantare?
25 ¿No lloré yo al afligido? Y mi alma, ¿no se entristeció sobre el menesteroso?
26 Cuando esperaba yo el bien, entonces vino el mal; Y cuando esperaba luz, vino la oscuridad.
27 Mis entrañas se agitan, y no reposan; Días de aflicción me han sobrecogido.
28 Ando ennegrecido, y no por el sol; Me he levantado en la congregación, y clamado.
29 He venido a ser hermano de chacales, Y compañero de avestruces.
30 Mi piel se ha ennegrecido y se me cae, Y mis huesos arden de calor.
31 Se ha cambiado mi arpa en luto, Y mi flauta en voz de lamentadores.
Job afirma su integridad
1 Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?
2 Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios, Y qué heredad el Omnipotente desde las alturas?
3 ¿No hay quebrantamiento para el impío, Y extrañamiento para los que hacen iniquidad?
4 ¿No ve él mis caminos, Y cuenta todos mis pasos?