La Biblia
La Biblia 2 Guarda mis mandamientos y vivirás, Y mi ley como las niñas de tus ojos.
3 Lígalos a tus dedos; Escríbelos en la tabla de tu corazón.
4 Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, Y a la inteligencia llama parienta;
5 Para que te guarden de la mujer ajena, Y de la extraña que ablanda sus palabras.
6 Porque mirando yo por la ventana de mi casa, Por mi celosía,
7 Vi entre los simples, Consideré entre los jóvenes, A un joven falto de entendimiento,
8 El cual pasaba por la calle, junto a la esquina, E iba camino a la casa de ella,
9 A la tarde del día, cuando ya oscurecía, En la oscuridad y tinieblas de la noche.
10 Cuando he aquí, una mujer le sale al encuentro, Con atavío de ramera y astuta de corazón.
11 Alborotadora y rencillosa, Sus pies no pueden estar en casa;
12 Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas, Acechando por todas las esquinas.
13 Se asió de él, y le besó. Con semblante descarado le dijo:
14 Sacrificios de paz había prometido, Hoy he pagado mis votos;