La Biblia
La Biblia 21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decÃan: Está fuera de sÃ.
22 Pero los escribas que habÃan venido de Jerusalén decÃan que tenÃa a Beelzebú, y que por el prÃncipe de los demonios echaba fuera los demonios.
23 Y habiéndolos llamado, les decÃa en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás?
24 Si un reino está dividido contra sà mismo, tal reino no puede permanecer.
25 Y si una casa está dividida contra sà misma, tal casa no puede permanecer.
26 Y si Satanás se levanta contra sà mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin.
27 Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa.
28 De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean;
29 pero cualquiera que blasfeme contra el EspÃritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.
30 Porque ellos habÃan dicho: Tiene espÃritu inmundo.
La madre y los hermanos de Jesús
(Mt. 12.46-50; Lc. 8.19-21)