La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial »—Serán tres los que lo descubran; dos de ellos vÃrgenes, y el tercero casto. De los tres, uno superará a su padre del mismo modo que el león supera al leopardo en fuerza y en atrevimiento. Ése deberá ser tenido como maestro y como pastor por encima de los demás. Los compañeros de la Mesa Redonda andarán siempre desorientados en la Búsqueda del Santo Grial, hasta que el Señor lo envÃe entre ellos de manera tan súbita que será maravilloso.
»Cuando aquéllos oyeron estas palabras, dijeron:
»—MerlÃn, ya que será un noble, según dices, deberÃas hacer un asiento propio en el que no se sentara nadie excepto él y que fuera mucho más grande que los demás para que todos lo puedan conocer.
»MerlÃn prometió que asà lo harÃa y construyó un asiento más grande y admirable que los demás. Cuando lo tuvo terminado, comenzó a besarlo diciendo que lo habÃa hecho por amor del Buen Caballero que descansarÃa en él; y le dijeron entonces:
»—MerlÃn, ¿qué ocurrirá con este asiento?
»—Ciertamente —contestó—, sucederán muchas cosas maravillosas, pues el que ose ocuparlo morirá o sufrirá algún daño hasta que el verdadero caballero se siente en él.
»—En nombre de Dios —dijeron—, ¿se pondrÃa entonces en gran peligro el que se siente en él?