La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial —Ciertamente, doncella —dice él—, no lo sé, allà donde me lleve la ventura, pues no sé bien en qué parte puedo encontrar al que voy buscando.
—Bien —le dice ella—; en otro tiempo vos estuvisteis más cerca de lo que ahora estáis de lo que vais buscando, y ahora estáis más cerca que nunca, si os mantenéis en el lugar en el que habéis entrado.
—Doncella —dice—, esas dos cosas que me habéis dicho me parecen contrarias.
—No creáis —le contesta—, ya lo veréis de manera más clara de lo que ahora lo veis, pues no os he dicho nada que no podáis entender bien.
Después de decir esto, se quiso ir; él le pregunta dónde podrá albergarse esa noche.
—No encontraréis albergue para hoy, pero mañana encontraréis el que necesitáis y entonces hallaréis socorro para vuestras dudas.