La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial Cuando Aquel que conoce todos los pensamientos y los corazones supo que habÃan pecado asÃ, vino a ellos y llamó a Adán primero. Era justo que fuera considerado más culpable que su mujer, pues ella era de complexión más débil, ya que habÃa sido hecha de la costilla del hombre y hubiera sido necesario entonces que ella le hubiera obedecido y no él a ella; por eso, Dios llamó en primer lugar a Adán, pero cuando Él le dijo sus terribles palabras: «Comerás tu pan con el sudor», no quiso que la mujer se escapara libre y que no fuera partÃcipe de la pena, igual que habÃa sido del pecado, y le dijo: «Con dolor y sufrimiento darás a luz a los niños». Después los expulsó a los dos del ParaÃso —que la Escritura llama ParaÃso del Deleite— y cuando estuvieron fuera, Eva aún tenÃa la rama en la mano y no la habÃa mirado hasta entonces; cuando miró y vio la rama, se dio cuenta de que seguÃa verde, como cuando la habÃa cortado, y supo que el árbol del que la rama habÃa sido cortada era el motivo de su expulsión y de su nuevo estado; entonces dijo que, en recuerdo de tan gran pérdida como habÃa tenido por aquel árbol, guardarÃa la rama tanto tiempo como pudiera guardarla, de tal forma que la verÃa a menudo en recuerdo de su gran desgracia.