La busqueda del santo Grial

La busqueda del santo Grial

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XIV

Cuenta la historia ahora que cuando Lanzarote llegó al río Marcoise se vio encerrado por tres cosas que no le agradaban nada: por una parte estaba el bosque, que era grande y misterioso; por otra parte había dos rocas altas y viejas; por el otro lado, el río, que era profundo y negro. Estas tres cosas le llevaron a que dijera que no se movería de allí, sino que esperaría la gracia de Nuestro Señor: así permaneció hasta el anochecer. Cuando ya se había mezclado la noche con el día, Lanzarote se quitó las armas, acostándose al lado de ellas, y se encomienda a Nuestro Señor, haciendo la oración tal como la sabía y rogándole que no lo olvidase, sino que le enviara el socorro que necesitaba, como Él sabía, para el alma y el cuerpo. Después de decir esto, se duerme: su corazón pensaba más en Nuestro Señor que en las cosas terrenas. Cuando ya estaba dormido, le llega una voz que dice: «Lanzarote, levántate, toma tus armas y entra en la primera nave que encuentres». Al oír estas palabras, se sobresalta, abre los ojos y ve a su alrededor tal claridad que piensa que el día está muy avanzado; pero no tarda mucho en apagarse de manera que no supo lo que había ocurrido con ella. Levanta la mano, se persigna y, tomando las armas, se encomienda a Nuestro Señor y se las viste. Ya estaba completamente armado y tenía la espada ceñida cuando mira a la orilla y ve una nave sin velas ni remos; va hacia allí y entra en ella. Tan pronto como está dentro, le parece oler todos los buenos aromas del mundo y que está llena de los mejores alimentos que nunca probó hombre terreno. Se encuentra cien veces más a gusto que antes, pues ahora tiene, al menos eso le parece, todo lo que deseó durante su vida: por esto da gracias a Nuestro Señor; se arrodilla en la misma nave y dice: «Buen Padre Jesucristo, no sé de dónde puede venir todo esto si no es de Ti mismo, pues ahora veo a mi corazón en una alegría tan grande y en tal suavidad, que no sé si estoy en la tierra o en el Paraíso Terrenal». Entonces, se acuesta junto a la borda de la nave y se duerme con esta alegría.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker