La canción de Rolando
La canción de Rolando HACIA Carlomagno vuelven sus barones, y dicen al rey:
—Señor, os lo suplicamos, absolved al conde Ganelón.
¡Que os sirva en el futuro con todo amor y toda lealtad!
Perdonadle la vida, porque es muy noble señor. Ni oro ni riquezas habrían de devolveros a Rolando.
Y les responde el rey:
—Sois unos felones.
CUANDO VE Carlos que todos le han fallado, baja la cabeza, presa de dolor, y exclama:
—¡Desdichado de mí!
Mas he aquí que ante él se presenta un caballero, Thierry, hermano de Godofredo, un duque angevino. Tiene delgado el cuerpo, menudo y esbelto; los cabellos negros, y moreno el rostro. No es demasiado alto, pero tampoco de corta estatura. Dice cortésmente al emperador:
