La canción de Rolando
La canción de Rolando — ¡Ese golpe es de un valiente! —dice Rolando.
Y ANGKLEROS, el Gascón, de Burdeos, espolea a su caballo, suelta las riendas y acomete a Escremis de Valtierra. Le quiebra el escudo que lleva al cuello, descoyunta sus partes, le rompe el ventalle de la armadura y lo hiere en el pecho, bajo la garganta; con el asta, lo derriba muerto de su silla. Luego le dice:
—¡Heos perdido!
Y OTÓN golpea a un infiel, Estorgán, en el borde superior de su escudo, de tal suerte que le desgarra los cuarteles de blanco y bermellón; le rompe las partes de su coraza, le hunde en el cuerpo su afilada pica y lo derriba muerto sobre su rápido corcel. Luego le dice: —¡Buscad quien os valga!
Y BERENGUER hiere a Estramariz. Le rompe el escudo, le desgarra la loriga, a través del cuerpo le hunde su poderosa pica; entre mil sarracenos lo derriba muerto. De los doce pares, diez hallaron la muerte; ya sólo quedan vivos dos: Chernublo y el conde Margaris.