La canción de Rolando
La canción de Rolando ANDA POR otra parte un infiel, Grandonio, hijo de Capuel, rey de Capadocia. Cabalga en un corcel llamado Marmorio, más rápido que el vuelo de las aves. Le suelta las riendas, clava las espuelas y corre a herir a GarÃn con todo su ánimo. Le parte su escudo bermejo, desprendiéndoselo del cuello. Después le abre la cota, le hunde en la carne su oriflama azul y lo derriba muerto sobre una alta roca. De tal guisa mata también a Gerer, a Berenguer y a Guido de San Antonio, corriendo a herir después al opulento duque Austori, quien tenÃa su feudo en Valeria y Envers, sobre el Ródano, y que halla la muerte por su mano. RegocÃjanse los infieles, al tiempo que murmuran los franceses:
—¡Qué infortunio para los nuestros!
ENARBOLA su espada tinta en sangre el conde Rolando. Bien ha llegado a sus oÃdos que los francos pierden ánimo y tan grande es su pesar que parécele que se le desgarra el corazón. Le dice al infiel:
—¡Asà te envÃe Dios todos los males! ¡Mataste a uno que habrá de costarte muy caro!
Espolea su corcel: ¿quién vencerá? He aquà que han trenzado ya combate.
