La historia de Simbad el marino
La historia de Simbad el marino "Sabed, ¡oh amigos mÃos! que al regresar del sexto viaje di resueltamente de lado a toda idea de emprender en lo sucesivo otros, pues aparte de que mi edad me impedÃa hacer excursiones lejanas, ya no tenÃa yo deseos de acometer nuevas aventuras, tras de tanto peligro corrido y tanto mal experimentado. Además, habÃa llegado a ser el hombre más rico de Bagdad, y el califa me mandaba llamar con frecuencia para oÃr de mis labios el relato de las cosas extraordinarias que en mis viajes vi.
Un dÃa que el califa ordenó que me llamaran, según costumbre, me disponÃa a contarle una, o dos, o tres de mis aventuras, cuando me dijo: "Simbad, hay que ir a ver al rey de Serendib para llevarle mi contestación y los regalos que le destino.
¡Nadie conoce como tú el camino de esa tierra, cuyo rey se alegrará mucho de volver a verte. ¡Prepárate, pues, a salir hoy mismo, porque no me estarÃa bien quedar en deuda con el rey de aquella isla, ni serÃa digno retrasar más la respuesta y el envÃo!
Ante mi vista se ennegreció el mundo, y llegué al lÃmite de la perplejidad y la sorpresa al oÃr estas palabras del califa.
