La vida de Lazarillo de Tormes
La vida de Lazarillo de Tormes Al fin se cumplió mi deseo y supe lo que deseaba; porque, un dÃa que habÃamos comido razonablemente y estaba algo contento, contóme su hacienda y dÃjome ser de Castilla la Vieja, y que habÃa dejado su tierra no más de por no quitar el bonete a un caballero, su vecino.
—Señor —dije yo—, si él era lo que decÃa y tenÃa más que vos, ¿no errábades en no quitárselo primero, pues decÃs que él también os lo quitaba?
—Sà es y sà tiene, y también me lo quitaba él a mÃ; mas, de cuantas veces yo se le quitaba primero, no fuera malo comedirse él alguna y ganarme por la mano.
—Paréceme, señor —le dije yo—, que en eso no mirara, mayormente con mis mayores que yo y que tienen más.