Las mil y una noches segun Galland
Las mil y una noches segun Galland Cuando alcanzó la edad de aprender un oficio, su padre, que no estaba en disposición de hacerle aprender otro que el suyo, lo llevó a su taller y comenzó a mostrarle de qué manera debía manejar la aguja; pero ni con suavidad ni con amenazas de castigo le fue posible al padre corregir el espíritu inconstante de su hijo: no pudo obligarlo a dominarse y a aplicarse asiduamente al trabajo, como él deseaba. Apenas Mustafá se daba la vuelta, Aladino escapaba y no volvía en todo el día. El padre lo castigaba; pero Aladino era incorregible, y, muy a su pesar, Mustafá se vio obligado a abandonarlo a su libertinaje. Esto le causó una gran pena; y el dolor de no poder llevar a su hijo por el camino recto le originó una enfermedad tan obstinada que murió al cabo de algunos meses.
La madre de Aladino, al ver que su hijo no llevaba el camino de aprender el oficio de su padre, cerró el taller y convirtió en dinero todos los instrumentos del oficio para ir viviendo con eso ella y su hijo, y con lo poco que podía obtener hilando algodón.