Ollantay
Ollantay arrostraré con ánimo inflexible.
Que me desprecie por mi baja cuna,
cuente todos mis pasos y deslices;
mas también vea el brillo de mis armas
con que humillé a soberbios paladines.
HUILLCA-UMA
Ollanta, no hables más. Tu lanzadera
está rota; ese hilo no es muy firme[41],
carda la lana e hila[42]. Vete solo
a hablar con el Monarca. Que decirle
poco tendrás, aunque dolor te cueste.
Piensa empero que el cielo te maldice,
y que yo donde quiera me encontrase
sofocaré tus pensamientos ruines.
(Vase).