Ollantay
Ollantay Ollantay: Comprendí que tu deseo era beber en mi corazón y apagar la sed que te devora: ¿tirarás la copa después de dejarla vacía?
El Astrólogo: ¡Cúantas veces bebemos en copas de oro mortales venenos! Sabe que, con mucha frecuencia, nos hiere la desgracia por nuestra obstinación.
Ollantay: Sepulta en mi garganta el cuchillo que tienes en tu mano y arráncame el corazón; a tus pies me arrojo.
El Astrólogo: (A Pie-Ligero) Cójeme esa flor.
(A Ollantay) Ya ves que parece estar seca… La estrujo… Mira como llora… ¡Llora!… (Estrujando la flor).
Ollantay: Sería más fácil hacer que el agua brote de la roca y que llore la arena, que obligarme a abandonar la estrella de mi felicidad.
El Astrólogo: Arroja en la tierra la mala semilla, y en pocos días la verás multiplicarse y crecer más allá de los límites del campo. ¡Cuanto más desenfrenado y grande sea tu crimen, más pequeño serás!