Ollantay
Ollantay Salla (A estrella, esforzándose para incorporarla): Bella princesa; he aquí agua y algo que comer. Procura sentarte. Acabo de entrar ahora.
Bella: ¿Quién eres dulce paloma? ¿Cómo estás encerrada en el fondo de esta caverna?
Salla: Toma un poco de alimento. Sin él, hermana, tal vez sucumbirías.
Estrella: ¡Qué dichosa soy viendo, después de tantos años, un rostro nuevo en esta joven que te acompaña!
Bella: ¡Ah!, princesa mía, hermana encantadora, bello pájaro de pecho de oro, ¿de qué crimen eres culpable para sufrir de esa suerte? ¿Por qué crueldad estás en ese suplicio, compañera mía? La muerte te oprime bajo la forma de esta culebra.