Ollantay
Ollantay El Rey Yupanqui: ¡Ollantay, no te aflijas! Suceda lo que quiera, haz siempre lo que yo te diga sin volver la vista atrás. Gran sacerdote; cumple lo que te ordenado.
El Astrólogo (Volviéndose desde la puerta a la muchedumbre que está fuera): ¡Vasallos; sabed que Ollantay queda en lugar del rey!
(La muchedumbre, gritando desde fuera): ¡Ollantay queda en lugar del rey!
El Rey Yupanqui (A los otros jefes): ¡Y vosotros, rendidle homenaje!
Ojo-de-Piedra: PrÃncipe Ollantay, sustituto del rey, mi alegrÃa excede a tu dicha. RegocÃjense todos los andinos y vuelvan todos los fugitivos.
(Óyese gritar a la gente que guarda la puerta): ¡No se puede pasar! ¡Atrás! ¡Atrás! ¡Hay que arrojar a esta muchacha!
Bella (Desde fuera, y desconsolada, solicita entrar): ¡En nombre de lo que os sea más caro, dejadme hablar! Por favor, no me detengáis; ¡serÃa mi muerte!
El Rey Yupanqui: ¿Qué ruido hay fuera?
El Guardián de la Puerta: Es una niña que llega llorando e insiste en hablar al rey.
El Rey Yupanqui: Haced que entre.