Ollantay

Ollantay

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ESCENA II

PITU-SALLA vuelve con una bujía, una copa de agua y alimentos.

PITU-SALLA.— Ya es hora, levántate y tapa esta luz. (Vase con IMA-SÚMAC hacia la puerta de una caverna; ábrela). He aquí la princesa a quien tu corazón busca. ¿Cesa ya de palpitar?

IMA-SÚMAC.— ¡Ay de mí! ¡Qué dolor! ¡Qué veo! ¿He buscado por ventura un cadáver? ¡Me espanto de miedo! ¿Has custodiado acaso un muerto? (Se desvanece).

PITU-SALLA.— ¡Qué me pasa! ¡Ima-Súmac! ¡Palomita! ¡Vuelve en ti, en este instante!… ¡Doncellas! ¡Auxilio!… (IMA-SÚMAC revive). No temas, hermana, no es muerto quien llora, es una princesa que en este lugar se lamenta.

IMA-SÚMAC.— ¿Vive todavía aquella mujer?

PITU-SALLA.— Acércate, auxíliame, mira que todavía vive. Alcánzame agua y aprieta bien la puerta. ¿Por qué no te alimentas hermosa princesa? Aquí tienes agua y comida; descansa un poco, que ahora regresaré.

IMA-SÚMAC.— ¿Quién eres hermosa paloma, que estás aquí prisionera?

PITU-SALLA.— Come algo todavía, no sea que te desmayes.

CUSI-CCOYLLUR.— Después de tantos años sin ver más que tu cara, me traes ese rostro nuevo, y me siento feliz.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker