Preguntale a Alicia
Preguntale a Alicia Esta mañana, al mirar por la ventana, vi puntas de hierba verde brotando de la tierra, y empecé a llorar de nuevo sin poder controlarme. Realmente, no comprendo la resurrección. No puedo imaginarme el cuerpo del abuelo pudriéndose, desmigándose, descomponiéndose y regresando a nosotros. Tampoco concibo que un pequeño bulbo de gladiolo, marchito y reseco, pueda florecer de nuevo. Supongo que Dios es capaz de reagrupar de nuevo átomos y moléculas de los cuerpos si un bulbo de gladiolo, que ni siquiera tiene cerebro, puede hacerlo. Esto me hace sentir mucho mejor y no sé cómo pude pensar que comprendería la muerte cuando ni siquiera consigo entender lo que es la televisión o la electricidad, ni el sistema estereofónico. La verdad es que comprendo tan pocas cosas que ni siquiera sé cómo he podido existir.
Una vez leí en algún sitio que el hombre utiliza menos de la décima parte de su capacidad mental. Imagínate el noventa por ciento restante pensando acertadamente y utilizando cada particular de ese pensamiento. Sería, sencillamente, glorioso. Imagínate qué planeta perfecto y maravilloso sería el nuestro si los cerebros fuesen noventa veces más eficientes que ahora.
14 de Mayo.