Preguntale a Alicia
Preguntale a Alicia Ah, papá querido, supongo que debería estar rabiosa contra él, pero no lo estoy. Fue a indagar en la ficha escolar de Joel y me contó lo que contiene. Realmente, me cayó como una coz que papá ande fisgoneando en los archivos para conseguir información que me concierne. De todos modos, Joel es estudiante adelantado, pues, con dieciocho años escasos, ya está en la universidad. Su padre murió y su madre trabaja en una fábrica; Joel trabaja siete horas diarias como portero en el liceo, de medianoche a las siete de la mañana. Su primera clase comienza a las 9, los lunes, miércoles y viernes. ¡Qué horario!
Papá me advirtió que no debo interferir en sus estudios y le dije que no lo haría. Sin embargo, si quiere acompañarme cada tarde —sábado incluido— de la biblioteca al despacho de papá no veo en qué pueda perjudicarle, ¿no?
Tarde.
Joel me acompañó al despacho de papá, y fue casi como una salida juntos. Nuestras palabras se entremezclaban y reímos y charlamos al unísono; fue algo caótico y encantador. Joel dijo que no le queda mucho tiempo para las muchachas y que no comprende cómo puedo saber yo tantas cosas de él. Le contesté que las mujeres somos más perspicaces, eso es todo. Y mañosas.
25 de Mayo.