Robin Hood
Robin Hood Muchos dÃas después del tan feliz encuentro de Mariana con su padre y el rescate de Will Scarlett, hacÃan Robin y el fraile Tuck y toda la banda un recorrido por el bosque, cuando vieron a Will que corrÃa hacia ellos, dando muestras de hallarse en el paroxismo de la angustia.
—¡Robin —gritó—, hace horas que te busco por todo el bosque, porque Isambart ha atacado nuestra cueva, ha prendido fuego a todo y se ha llevado a Mariana con cinco de los nuestros!
En menos tiempo de lo que se necesita para contarlo, Robin tenÃa en pie de guerra a todos sus hombres y en marcha para el castillo de Bellame.
—¡Yo sabré rescatarla de esas inmundas garras que la raptaron! —decÃa hablando solo, mientras marchaban—. ¡Con el asco que ella le tiene a esa fiera! ¡Dios no ha de querer que no llegue a tiempo para impedir que ese bandido toque solamente uno de sus cabellos! ¡Esto ha colmado ya todas las medidas, y por ello será colgado ese criminal con mis propias manos…! ¡Y con él, destruiré su castillo y toda su ralea!
Llamándolo a la reflexión, por el mismo buen éxito de la empresa Will Scarlett le insinuó:
—Amigo, hermano, no es cosa tan fácil atacar un castillo tan fuerte como ése…
