Robin Hood
Robin Hood Una semana después del arrasamiento de todo lo que llevaba el nombre de Bellame, no había terminado Robin de reparar el daño hecho en su alojamiento por la visita que se había llevado a Mariana.
Pocas novedades habían ocurrido a la banda desde entonces, cuando una mañana Robin tuvo noticias de que el padre Hugo de Rainault pensaba visitar a su hermano el sheriff y que pronto se pondría en camino para Nottingham.
—Es seguro —comentó con Scarlett y Tuck— que llevará consigo una pequeña fortuna que ha de querer poner a salvo para cuando el rey Ricardo, enterado ya de sus fechorías, le pida cuenta de su conducta. Si Dios me ayuda, estaré presente en esa entrevista, que me ha de divertir la mar…
Tres días después de esta conversación, en una clara mañana de otoño, arrancaba de su abadía el padre Hugo con tres familiares y Guy de Gisborne al mando de todas las fuerzas de que pudo disponer.
