Robin Hood
Robin Hood Daños personales en realidad ninguno de los hombres que componÃan la escuadra de Gisborne habÃa sufrido hasta ese momento, exceptuando el apretón en el cuello que uno de ellos acababa de recibir y del que rápidamente se repuso; pero todos deseaban salir de la horrible y peligrosa selva donde tantas cosas raras sucedÃan y donde un peligro los acechaba a cada paso.

A un cuarto de milla de ese lugar Robin y sus muchachos comentaban alegremente las vicisitudes a que habÃan sometido a la gente de Gisborne y elaboraban nuevos programas de diversión a su costa.
—Ahora nos dirigiremos hacia el puente, pues el camino que han tomado los llevará a él. ¿Tienes todo listo Will?
—SÃ, todo está preparado, Robin —contestó Scarlett.
—Entonces, ¡en marcha!
Y la alegre banda de Robin llegó a un sitio donde corrÃa un arroyuelo bastante caudaloso como tal, y que debÃa ser cruzado por Guy y los suyos, según el camino que llevaban.