Robin Hood

Robin Hood

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En medio del arroyo, empapado y cubierta de barro la reluciente armadura, hallábase Guy echando denuestos. Y uno de sus hombres, que no sabía nadar, fue arrastrado por la corriente.

—¡A ellos con vuestras armas, tontos y más que tontos! —vociferaba furioso, incitando a sus hombres—. ¡Ahí están los bandidos burlándose de nosotros y poniendo nuestras vidas en peligro!

¡Detente, Gisborne —le dijo Robin—, estás rodeado por mis muchachos, y el primero de los tuyos que arme un arco, morirá! Hasta ahora —añadió— no hemos hecho más que jugar con vosotros, pero si insistes en permanecer en estos lugares con el triste designio que traes, nuestro juego adquirirá otro aspecto. ¡Y no saldrá vivo uno solo de vosotros de esta selva de Sherwood!

—¿Volvernos? ¡Nunca! ¡Nunca, hasta que yo no te haya colgado de un árbol, bribón!

—Entonces, cuídate —advirtió Robin—. ¡Te daré de plazo hasta el anochecer para que salgas de la selva, y si la noche os sorprende aún en ella, se volverá vuestra cámara mortuoria! Ya lo sabes.

—¡A él, a él! ¡Dadme un arco a mí, si no tiráis vosotros! —gritaba Guy como un energúmeno.

Pero antes de que del grupo que rodeaba a Gisborne se disparara la primera flecha, ya no quedaba en la orilla nadie contra quién dirigirla.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker