Textos hermeticos
Textos hermeticos 5En consecuencia, nadie puede nunca acusar al músico del accidente ocurrido a su instrumento, sino que tanto más se ensalza al músico cuanto más se culpa al instrumento si tras haberlo dispuesto para tocar en la tonalidad…, el auditorio tiene a este músico en mayor estima y por eso, a pesar de todo, no mantiene acusación alguna contra él.
[Por lo que a vosotros respecta, oh muy nobles, armonizad vuestra lira interior con el Músico.]
6Sé incluso de algún artista que, a menudo, al haber de interpretar un noble tema musical y no disponer del adecuado auxilio de la lira, ha ajustado el mantenimiento de la cuerda por medios secretos, sirviéndose en cierto modo de sà mismo como instrumento, y de esta forma, cambiando la necesidad en gloria, ha dejado sorprendidos a los oyentes.
[…] Cuéntase al respecto de un citarista, al que el dios protector de la música habÃa agraciado con su favor, que, mientras estaba un dÃa compitiendo en un concurso con su cÃtara, la ruptura de una cuerda a punto estaba de impedirle continuar en el certamen y entonces la benevolencia del Supremo le suplió la cuerda y le procuró la gracia de la celebridad, pues, por providencia divina, una cigarra vino a posarse en lugar de la cuerda y completó la frase musical; y de este modo el citarista, con el remedio de la cuerda, cesó en su aflicción y alcanzó el honor de la victoria[192].