Textos hermeticos
Textos hermeticos 4Pues no, magnánimo Horus, no sucede eso. Dado que yo misma estoy iniciada de algún modo en la naturaleza inmortal y he recorrido la llanura de la verdad[165], te voy a describir con todo detalle lo referente a cada uno de los seres, pero antes déjame precisarte esto: el agua es un cuerpo irracional resultado de la compresión hasta el estado líquido de una multitud de componentes, pero el alma, hijo, posee su propia naturaleza, es de carácter real, obra de las manos y del pensamiento de Dios y se guía a sí misma por el camino que conduce al pensamiento. Aquello que procede de una única sustancia y no de algo distinto no puede mezclarse con nada otro, de donde es preciso inferir que la relación del alma con el cuerpo es un ajustamiento sobrevenido por necesidad divina.
5Que las almas no van en confuso revoltijo hacia un único y mismo lugar, ni al azar y como por casualidad, sino que cada una es enviada hacia arriba a su espacio propio, es evidente por lo que le sucede al alma mientras todavía está en el cuerpo y en la figura carnal, cuando se vuelve pesada en contra de su propia naturaleza.