Textos hermeticos
Textos hermeticos Conserva esto en tu mente como algo que sobrepasa en verdad y evidencia a cualquier otra cosa: el señor de toda la naturaleza, Dios, ha inventado y asignado a todos los seres el misterio de la eterna procreación, un misterio al que son innatos el afecto, el júbilo, la alegría, el deseo y el amor divino. Y tendría que subrayar cuál es el poder y la necesidad de este misterio si no lo supieseis de sobra cada uno de vosotros con sólo considerar vuestros más íntimos sentimientos. Fíjate en ese momento supremo al que llegamos por el continuo frotamiento, observad cómo vierte cada naturaleza su semilla en la otra y como se la arrebatan ávidamente entre sí y la esconden en su interior, ese momento en el que, tras la común unión, las hembras se apropian de la energía de los machos y éstos se fatigan en languidez femenina. Pues bien, el acto de este misterio, algo tan dulce y necesario, lia de consumarse en el secreto para que no se avergüence del acto sexual la divinidad de ambas naturalezas, a causa de las burlas del populacho ignorante o, lo que es más grave, con las miradas de los hombres impíos.