Textos hermeticos
Textos hermeticos 1 TERTULIANO, De Anima 33, 2
Es lo que Mercurio el egipcio conoce también; pues dice que el alma, una vez se ha separado del cuerpo, no se difunde por entre el alma del cosmos[1] sino que permanece distinta para dar cuenta, dice, de sus acciones mientras estuvo en el cuerpo.
2 PSEUDO CIPRIANO, Quod idola dii non sint 6
También Hermes Trimegisto habla de un solo Dios y declara que es incomprensible e incomparable.
3a LACTANCIO, Instituciones divinas I 6, 4
Éste escribió libros y ciertamente en gran número en torno al conocimiento de lo divino. En ellos declara la majestad del sumo y único Dios al que califica con nuestras mismas denominaciones de señor y padre. Y para que no se indague su nombre, lo llamó «anónimo», porque no tiene necesidad de un nombre específico, a causa sin duda de su misma unicidad. Con sus mismas palabras: «Dios es uno y el uno no tiene necesidad de nombre pues el que es es anónimo».
4a LACTANCIO, Instituciones divinas I 7, 2
¿Acaso el famoso Mercurio tres veces grande, de quien más arriba hice mención, no sólo llama a Dios el ‘sin madre’ como Apolo sino también el ‘sin padre’ puesto que no procede de otro?, pues quien engendró todas las cosas no puede ser engendrado a su vez por otro.
4b LACTANCIO, Instituciones divinas IV 13, 2