Tristan e Iseo
Tristan e Iseo —Señores, maté al Morholt en justa lid como él me habrÃa matado a mà si la suerte le hubiera sido favorable. Pero atravesé el mar para ofreceros una buena satisfacción. Para liberar vuestra tierra de la plaga del dragón puse mi vida en peligro y venciéndolo conquisté a la rubia Iseo. Pero, a fin de que los reinos de Cornualla e Irlanda olviden sus viejas rencillas y gocen de paz y armonÃa, el rey Marcos, mi señor, la tomará por esposa. Todos los prÃncipes y barones de Cornualla le rendirán homenaje y la servirán como a reina y señora. Estos cien caballeros que me han acompañado están dispuestos a jurar sobre las reliquias sagradas que el rey Marcos os pide paz y tomará a Iseo como su mujer desposada.
Trajeron los cuerpos sagrados en un relicario de marfil obrado con piedras preciosas. Los cien cornualleses juraron sobre ellos, levantando la mano derecha, que el rey Marcos tomarÃa a Iseo como mujer legÃtima. Luego el rey Gormón Preguntó a Tristán si la conducirÃa lealmente a su señor. Delante de los cien cornualleses y de todos los barones de Irlanda, Tristán juró que asà lo harÃa. Entonces el rey puso la mano derecha de Iseo en la de Tristán y Tristán la recibió en señal de que la tomaba en nombre del rey de Cornualla.