Upanishads
Upanishads Aquel ante el cual transcurren los años y todos los días de los años, al que los dioses adoran como la Luz de todas las luces, como la Vida inmortal; en el cual descansan los cinco tipos de seres y la inmensidad del espacio, a él reconozco como Atman inmortal, a él le conozco como Brahman eterno.
Quienes conocen al que es el ojo del ojo, el oído del oído, la mente de la mente y la vida de la vida, conocen a Brahman desde el comienzo de los tiempos.
Hasta la mente ha de ver esta verdad: no hay muchos, sino Uno solo. Quien ve la variedad pero no la Unidad transita de muerte en muerte.
Contempla pues como UNO al infinito y eterno UNO que resplandece más allá del espacio el Alma eterna nunca nacida.
Sabiendo esto, que el amante de Brahman persiga la sabiduría. No se pierda en las palabras, pues las muchas palabras acarrean cansancio.
Yajñavalkya prosiguió:
Este es el gran Atman, el Espíritu no nacido, la consciencia de la vida. Él habita en nuestros corazones gobernándolo todo, Maestro y Señor de todo. Su grandeza no se agranda con las buenas obras ni decrece con las malas. Él es el Señor supremo, soberano y protector de todos los seres, puente que separa los mundos para que no caigan en confusión.