Upanishads
Upanishads El fuego es Udana. Cuando este fuego de la vida desaparece, los sentidos[54] son absorbidos en la mente[55], y el hombre vuelve de nuevo a la vida. Sus últimos pensamientos le conducen a Prana y, acompañado por el fuego viviente de Udana y conducido por Atman, el Espíritu mismo pone rumbo a las regiones merecidas y deseadas en la imaginación.
Así pues, la progenie de quien conoce el significado de la vida nunca muere, y alcanza la vida eterna. Hay un verso que dice:
«Aquel que conoce el despertar de la vida y cómo esta llega al cuerpo, cómo reside ahí en su quíntuple división, y conoce su relación con el Espíritu interior[56], disfruta de la vida eterna, en verdad goza de vida eterna».
Entonces Sauryayani Gargya preguntó: Maestro, ¿cuántos poderes duermen dentro del hombre y cuántos permanecen despiertos? ¿Quién es ese Espíritu[57] que contempla el milagro de los sueños? ¿Quién goza del misterio del dormir sin sueños? ¿Quién es ese Espíritu sobre el que hallan descanso todos los demás?
