Upanishads
Upanishads Él es el Creador de todo, nunca creado: conoce todo. Él es pura consciencia, el creador del tiempo: todopoderoso, omnisciente. Es el Señor del alma, de la naturaleza y de las tres condiciones de la naturaleza. De él proviene la transmigración de la vida y la liberación: esclavitud en el tiempo y libertad en la Eternidad.
Él es el Dios de la luz, inmortal en su gloria, pura consciencia, omnipresente, el protector amoroso de todo. Es el rector sempiterno del mundo: ¿Podría haber otro gobernante que no fuese él?
Anhelando, pues, la liberación, acudo en busca de refugio a Dios, quien por su gracia revela su propia luz, y que en el principio creó al dios de la creación y le entregó los sagrados Vedas.
Acudo en busca de refugio a Dios, que es UNO en el silencio de la Eternidad, resplandor puro de belleza y perfección, en quien hallamos nuestra paz. Él es el puente supremo que conduce a la inmortalidad, y el Espíritu de fuego que quema la escoria de la vida inferior.
Si algún día le fuera dado al hombre plegar la carpa del cielo, podría entonces poner fin a su pesar sin ayuda de Dios.
Mediante la fuerza de la armonía interior y por la gracia de Dios, Svetasvatara tuvo la visión de Brahman. Entonces habló a sus discípulos eremitas más próximos sobre la purificación suprema, sobre Brahman, al que los visionarios adoran.