Upanishads
Upanishads Si los hombres pensaran en Dios tanto como piensan en el mundo, ¿quién no alcanzarÃa la liberación?
La mente del hombre es de dos tipos, pura o impura: impura cuando se halla bajo las ataduras del deseo, pura cuando está libre de deseo.
Cuando la mente está en silencio, más allá de la debilidad o de la no-concentración, puede penetrar un mundo mucho más allá de la mente: el más alto Fin.
La mente deberÃa mantenerse en el corazón mientras no alcanza el más alto Fin. Esto es sabidurÃa y esto es liberación. Todo lo demás son solo palabras.
No puede describirse con palabras el gozo del alma cuyas impurezas son limpiadas en la contemplación profunda, el gozo del alma que es una sola con su Atman, con su propio EspÃritu. Solo quienes experimentan esta dicha saben qué es.
Al igual que el agua que se hace una con el agua, el fuego con el fuego y el aire con el aire, asà la mente se hace una con la Mente Infinita y alcanza la libertad final.
En verdad la mente es el origen de las ataduras y también la fuente de la liberación. Hallarse atado a las cosas de este mundo: esas son las ataduras. Hallarse libre de ellas: eso es la liberación.
De 6. 24