Despierta
Despierta Vives con miedo. Miedo al fracaso, miedo a la soledad, miedo a la muerte, miedo a lo desconocido. Crees que, si logras tener todo bajo control, podrás evitar el sufrimiento, pero el control es solo una ilusión. La vida es incierta, impredecible, y cuanto más intentas dominarla, más esclavo te vuelves de tu ansiedad.
El miedo nace del apego. Si dependes de algo o alguien para sentirte seguro, temerás perderlo. Si crees que tu felicidad está en el éxito, temerás el fracaso. Si crees que el amor de alguien te completa, temerás su ausencia. Todo lo que temes perder te gobierna, te ata y te impide vivir con libertad.
Observa cómo intentas controlar todo. Quieres que las personas sean como esperas, que las circunstancias se ajusten a tus deseos, que la vida siga un plan que tienes en tu mente. Pero la realidad nunca se adapta a tus expectativas. Siempre hay cambios, imprevistos, pérdidas. Y cada vez que algo se sale de tu control, sufres.
El problema no está en la vida, sino en tu resistencia a ella. No sufres por lo que ocurre, sufres porque te niegas a aceptarlo. Quieres que la realidad sea diferente de lo que es. Luchas contra lo inevitable, y esa lucha te llena de angustia.
