Despierta
Despierta El despertar no se trata de añadir más conceptos espirituales o filosóficos a tu mente. No se trata de acumular conocimientos o repetir frases bonitas. Se trata de limpiar, de despojarte de lo que sobra, de ver la realidad sin los filtros de tus creencias. Solo entonces podrás ver con claridad. Solo entonces serás verdaderamente libre.
Crees que sin ciertas personas, sin ciertas cosas o sin ciertas condiciones, no puedes ser feliz. Te aferras a relaciones, posesiones, ideas y expectativas como si fueran esenciales para tu bienestar. Pero todo apego es una trampa, una ilusión que te hace depender de lo externo y te condena al sufrimiento.
El apego es la fuente de tu miedo. Temes perder lo que posees, temes que las personas cambien, temes que las circunstancias no sean como deseas. Y ese miedo constante te impide vivir en paz. Te pasas la vida tratando de asegurarte de que nada cambie, de que todo permanezca bajo tu control. Pero la realidad es que nada es permanente. Todo lo que amas, todo lo que crees poseer, tarde o temprano desaparecerá o se transformará.
