Anillos para una dama
Anillos para una dama Valencia arde bajo el asedio, pero lo que consume a Jimena es otro fuego: el deseo de vivir una vida que le ha sido negada. Viuda del Cid, atrapada en la armadura del mito, se enfrenta a un dilema imposible: cumplir con la Historia o entregarse al amor prohibido de Minaya. Pero cuando el corazón late más fuerte que los tambores de guerra, incluso una dama puede desafiar a los fantasmas del pasado. ¿Hasta dónde puede llegar una mujer que ya no tiene nada que perder?
La ciudad de Valencia permanece en silencio, rota solo por el murmullo de rezos que se elevan en la Iglesia Mayor. Han pasado dos años desde que el Cid cayó, y su viuda, Jimena, sigue anclada en un papel que no eligió. Entre sombras y cirios, se celebra una misa en honor a Rodrigo Díaz de Vivar. Pero la solemnidad del rito no logra sofocar la inquietud que palpita bajo el pecho de la dama. Su vida, marcada por un matrimonio impuesto y la devoción a un héroe ausente, se ha convertido en una prisión de recuerdos gloriosos y deseos negados.
—No soy una santa —susurra Jimena al vacío—. Soy una mujer que aún respira.